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Productividad Personal Edición 2022: Reflexiones Día 1

| tiempo de lectura 3:36'
Productividad Personal Edición 2022

En este primer post de la serie Productividad Personal Edición 2022 voy a compartir contigo mis reflexiones sobre las dos primeras secciones de la Introducción del libro.

Qué es GTD®

En esta sección digo que GTD es un método y es también una filosofía. Hoy añadiría un par de matices clave que he oído decir al propio Allen en varias ocasiones.

Por ejemplo, cuando a Allen le preguntan si GTD es un sistema —afirmación que yo mismo hago en el libro—, él responde diciendo que, en realidad, GTD es una systematic approach, es decir, una «aproximación sistemática».

Esto equivale a decir que GTD es una competencia, un conjunto de comportamientos observables que se repiten sistemáticamente en nuestra interacción con la realidad del día a día.

Se trata de un matiz relevante, porque solemos centrar nuestra atención en lo que llamamos «sistema GTD«, es decir, en los distintos tipos de listas, y Allen nos deja claro que lo que de verdad importa son los hábitos.

¿Para qué es GTD?

Durante el curso de certificación como Master Trainer de Nivel 3, cuando a Allen le preguntaron sobre la finalidad última de GTD, su respuesta me gustó tanto que la capturé.

«GTD is life design and implementation»—dijo—, es decir, diseño de vida e implantación de ese diseño. Nunca hasta ese momento lo había visto así, pero es totalmente cierto.

Sobra decir que esta es una manera mucho más acertada, elegante y poética de decir que GTD es toda una filosofía de vida, una vida en la que no hay problemas, sólo proyectos.

Porque sí, parte de tu vida te viene dada por las circunstancias pero, por pequeña que sea, siempre hay una zona de influencia en la que decides tú.

Y es que GTD, al final, va de eso, de poner a tu alcance comportamientos que te pueden ser útiles para recuperar la sensación de control sobre tu vida y de ser tú quien va al volante de ella.

Modificar GTD, ¿sí o no?

Otra reflexión importante en esta sección del libro es la que tiene que ver con lo que digo sobre los riesgos y consecuencias de modificar el sistema.

Me han criticado por decir que no se debe modificar GTD y ser yo el primero en modificarlo. Me parece una crítica merecida por no haberme expresado mejor.

Debí haber sido más específico y explicar que el problema no está en cambiar sino en cambiar sin tener ni idea de qué estás cambiando ni de qué consecuencias pueden tener esos cambios.

Porque, de hecho, personalizar GTD —siempre que sepas lo que estás haciendo— es un indicio de madurez en el camino para dominar GTD.

Así que, a día de hoy, lo que habría escrito se habría parecido mucho a lo que escribí hace un par de años en este post sobre Personalizar GTD: Qué es y cuándo hacerlo.

Sobre este libro

En esta sección afirmo que determinadas partes de los libros de Allen pueden resultar excesivamente ambiguas y, por tanto, susceptibles de ser interpretadas de forma errónea.

Esta afirmación es un ejemplo del típico fundamentalismo con el que se intenta ocultar la inseguridad. Hoy ni se me pasaría por la cabeza pensar —y aún menos decir— nada parecido.

Porque sí, es cierto que la traducción al español es mejorable y que el estilo de Allen puede resultar un poco rebuscado en ocasiones, pero esas supuestas ambigüedadades están muy lejos de ser tales.

Lo que entonces a mí me parecían ambigüedades eran simplemente partes de la metodología que, en aquel momento, era incapaz de entender en su totalidad. Esa es la dura verdad.

Porque cuando algo es blanco o negro —casi nada en GTD lo es y desconfía de quien te diga lo contrario— Allen lo deja muy claro, sin margen para la interpretación.

Por eso, cuando lo que dice parece ambiguo, lo que ocurre en realidad es que puede tener significados distintos según la persona y en qué parte del camino para dominar GTD esté.

Culpar a GTD de tu propia ignorancia

En una línea parecida, hablo también posteriormente en esa sección de «lagunas para el aprendizaje que presentan los libros originales de GTD».

Al igual que en el caso anterior, este es otro ejemplo de las limitaciones de mi conocimiento en aquel entonces, un conocimiento que claramente creía muy superior al que en realidad tenía.

Visto ahora en perspectiva, y por muy «expertas en GTD» que nos creyéramos las personas que integrábamos «GTD Lab» en aquella época, lo cierto es que no dejábamos de ser unas recién iniciadas que íbamos un par de pasos por delante del resto de autodidactas.

Y aunque releer esta parte del libro me ha generado cierta incomodidad, he preferido aceptarlo deportivamente, porque entiendo que creer que sabes más GTD del que sabes es uno más de los muchos errores que cometes como parte del camino de aprendizaje.

Y nada más por hoy. Espero que te haya resultado útil esta primera entrega y te espero de nuevo en tres semanas.

Comentarios

LuisMi avatar
LuisMi


Algo por lo que dejé GTD y que no logré entender fueron que cada parte tiene un hábito, y si ya me cuesta implementar uno, como implementar varios al mismo tiempo.
Ahora tengo algo más desarrollado por mi cuenta cosas que se parecen a GTD y seguramente pueda enfrentarme a implementarlo de mejor manera que en el pasado.

Gracias por tus reflexiones.

José Miguel Bolívar avatar
José Miguel Bolívar


Muchas gracias, LuisMi. En mi experiencia, el mayor obstáculo que te encuentras cuando intentas aprender GTD de manera autodidacta es que sobrecomplicas extraordinariamente la metodología, haciendo casi imposible que funcione.
Espero que esta serie te ayude a aclarar conceptos y que te anime a regalarte una nueva oportunidad.
Saludos!

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