Óptima Infinito

El Blog de José Miguel Bolívar

Optima infinito

Si Quieres Volar, Aprende a Caer

| tiempo de lectura 3:08'
Sarangkot Flight, cortesía de Dhilung Kirat

En determinadas culturas, por ejemplo en la española, tenemos una relación insana con el error, la cual no sólo te limita enormemente en el día a día sino que también te genera culpa y frustración.

No voy a hacer aquí una apología absurda sobre el enorme valor del fracaso. Simplemente voy a compartir contigo algunas reflexiones sobre el tema con la intención de entender el error desde una perspectiva más amplia.

Errar no es fracasar. El error, al igual que el acierto, es uno de los dos resultados posibles cuando te decides por una de las opciones existentes y, además, la llevas a cabo. Esto es importante, porque si no haces, no te equivocas. Por eso, los únicos que nunca comenten errores son los que jamás hacen nada.

Por otra parte, probabilísticamente hablando, el error no es «mejor» ni «peor» que el acierto. Es sólo uno más de los resultados posibles. Esto significa que todas las creencias, generalmente negativas, que existen alrededor del error son sólo emocionales y no obedecen a razones objetivas.

La asociación de fracaso y error tiene mucho que ver con la falta de autoestima. Porque acertar no es fácil. Por lo general, es prácticamente imposible prever, y aún menos controlar, todos y cada uno de los elementos que pueden condicionar el resultado de una acción. Habitualmente decidimos en función de información muy parcial y, además, fuertemente condicionados por nuestras creencias y valores. Por eso es prácticamente imposible no errar nunca.

Por si fuera poco, sobreestimamos las probabilidades de error y también sus consecuencias. Tu mente te hace creer que tus probabilidades de equivocarte son mayores de lo que tu propia historia demuestra y, como si esto no fuera suficiente, te hace pensar que las consecuencias de errar serán mucho mayores de lo que son en realidad. De ahí que el estrés sea, fundamentalmente, fruto de un error de cálculo.

Este mismo tipo de fallos en nuestros procesos cognitivos son los que nos hacen que nos cueste tanto reconocer un error, cambiar de opinión o probar opciones diferentes.

La reacción inteligente ante un error no es por tanto la frustración, ni la rabia, ni ninguna otra reacción similar. Y por supuesto tampoco es ponerte a dar saltos de alegría porque gracias a ese error has aprendido muchas cosas que en caso contrario seguirías ignorando.

Ante un error lo inteligente es la deportividad, que es el apodo familiar de la resiliencia.

Debes entender que lo realmente importante no es lo que te sucede, sino qué sentido le das a lo que te sucede. Sí, es cierto, preferirías haber acertado pero no ha sido así. Y puesto que lo hecho, hecho está, lo que toca ahora es aprovechar al máximo la situación, aprender de lo ocurrido, probar de nuevo o, si has hecho bien las cosas, pasar al plan B.

La mejor herramienta de aprendizaje es la pregunta: ¿Qué podías haber hecho distinto? ¿Qué riesgos no consideraste o subestimaste? ¿Qué información necesaria desconocías? ¿Qué podrías hacer en el futuro para mitigar la probabilidad de error?

Si al responderte a lo anterior descubres que habías hecho la opción más adecuada, de nuevo deportividad. Inténtalo otra vez. La buena suerte depende de tu preparación pero la suerte, a secas, es puro azar y también existe. ¿Imaginas a un niño aprendiendo a andar que decide dejar de intentarlo porque ya se ha caído tres veces y aún no anda? Una de las mejores formas de superar el error, cuando el camino es el adecuado, es la constancia. Y la forma de encontrar el camino adecuado es pensar antes de hacer.

Precisamente en este sentido, una de las razones por las que las técnicas de coaching se están imponiendo en todo el mundo es porque te ayudan a pensar y, al hacerlo, aumenta tu grado de conciencia tanto sobre los riesgos que conllevan tus acciones como de los recursos de los que dispones para mitigarlos e incluso de las oportunidades que esos riesgos podrían llevar asociadas.

Aún así, incluso pensando, identificando riesgos, recursos y oportunidades y aprendiendo de tus errores, tendrás que reconciliarte con el error y hacer, con deportividad, que éste pase a formar parte de tu vida.

Porque, te guste o no te guste, si algún día quieres volar, antes tendrás que aprender a caer.

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Comentarios

Jose Ignacio Fernandez avatar
Jose Ignacio Fernandez


Hola Jose MIguel:

Hay muchas personas que traspasan la línea que separa el error del fracaso. Al interpretar el resultado de una determinada acción como fracaso, logran limitar su experiencia y su aprendizaje, a la par que se generan a si mismos estados internos negativos e incapacitantes. AL cambiar la percepción y el modo de interpretar lo que sucede, se crece y se aprende.
Y si, desde un estado de conciencia y realizándonos preguntas poderosas podemos "dar la vuelta" a nuestros pensamientos.

Me ha gustado tu vocablo familiar de resiliencia :lol:

Un saludo

Miguel de Luis avatar
Miguel de Luis


Es cierto, errar no es fracasar, de lo contrario jamás hubiéramos hecho nada. Las catedrales se hicieron a base de prueba y error. Pero es más, incluso el fracaso puede ser necesario para avanzar. Muchos fracasaron construyendo un avión, pero sin ellos el Flyer 1 de los hermanos Wright no hubiera existido.

Jordi Valls avatar
Jordi Valls


Excelente post José Miguel, felicidades. Lo has descrito muy bien.

Como describo en el post ''El aprendizaje y la innovación como claves del éxito'' de mi blog, ''Errar no es fracasar. Fracasar es no haberlo intentado'', y es todo lo que mencionaste en tu post...

Por si os puede interesar, sin ánimos de hacer la competencia a José, os dejo el enlace al post:
http://novmarketing.wordpress.com/2011/06/19/el-aprendizaje-y-la-innovacion-como-claves-del-exito/

Muchas gracias

Jordi Valls

JLP avatar
JLP


Cierto tenemos una relación insana con el error. Olvidamos que el “error” , desde un punto de vista biológico es el fundamento de la vida y su evolución en nuestro planeta. Las especies de todo tipo, desde las más simples a las más complejas han evolucionado gracias a un proceso de aprendizaje, basado en el riesgo para su adaptación a nuevos ecosistemas donde el “error” ha estado omnipresente. Salir de las zonas de confort implica riesgo, implica enfrentarse a lo desconocido y, por tanto, implica asumir un alto porcentaje de “equivocaciones” en nuestras decisiones, la cuestión clave es aprender de ellas. A Edison, después de 1000 intentos logró inventar la bombilla, cuando le preguntaban si no desanimaba ante tantos fracasos, se le atribuye que respondió: "¿Fracasos? No sé de qué me hablas. En cada descubrimiento me enteré de un motivo por el cual una bombilla no funcionaba. Ahora ya sé mil maneras de no hacer una bombilla".

Lo resumes muy bien en el post: La mejor herramienta de aprendizaje es la pregunta.

Un cordial saludo

Jose María Aguilar (@yo_aguilar) avatar
Jose María Aguilar (@yo_aguilar)


Gracias por tu post, como siempre excelente.
Que hacer cuando la caida es tan gorda que casi te condena de por vida a que te acuerdes de ella?.
Ya sabes que hay errores y ERRORES, cuando has calculado bien la posibilidad de errar y tener un plan B es mas sencillo, pero hay veces en la que no lo has gestionado tan bien y el error puede ser fatal.
En este país se paga muy caro el error y tanto para la seguridad social como para hacienda el plan B no existe y serás perseguido de por vida hasta que pagues tus errores.
Aún así creo que me seguiré equivocando aunque seguramente mis caidas serán de menos altura.

Gracias nuevamente por tu post.

Coachner avatar
Coachner


Excelente trabajo de divulgación del coaching. Pienso que se complementa en muchos aspectos con nuestro blog dedicado a acercar el coaching a la vida cotidiana, a menudo desde la óptica de la emprendeduría.

Nos hemos permitido el lujo de añadirle a nuestra sección “no dejes de leer”. Esperemos que vea oportuno darnos un pequeño espacio en su correspondiente sección como blog amigo.

Seguiremos atentos a sus futuras actualizaciones y nuevamente enhorabuena por su trabajo.

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Muchas gracias, también por haberme añadido a vuestra sección de blogs recomendados.
Un saludo,

Alejandro avatar
Alejandro


Aprender de los errores es lo que mejor nos ayuda a superarnos, así como también haces mención el saber que estamos en el camino correcto nos dará buenos beneficios, ahora bien cuando nos cruzamos con distintos topes o piedras, debemos tomarlo de manera deportiva y seguir intentando. Sin embargo parte de este proceso de aprendizaje también tiene que tener una base de conocimiento educativo, para que así se puedan aplicar las estrategias y direcciones para poder llevar a cabo un proyecto. Me ha gustado el artículo.

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