Óptima Infinito

El Blog de José Miguel Bolívar

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Las Cosas son Como Tú

| tiempo de lectura 2:05'

Las oímos todos los días. Son lugares comunes pero no por ello menos poblados. Frases como «las redes sociales son una pérdida de tiempo» o «la televisión engorda» se repiten constantemente a nuestro alrededor sin que podamos evitarlo.

No deja de llamarme la atención esta facilidad del ser humano por escaquearse de sus responsabilidades. De repente ya no eres tú quien hace un uso erróneo de las redes sociales, la televisión o cualquier otra cosa, sino que son esas cosas las que poseen la maldad en sí mismas. Tú eres del todo inocente. Es más, eres víctima de ellas.

Llevado al campo de la empresa, deja únicamente de llamarme la atención para empezar a preocuparme. Nuevamente, la empresa se escaquea de sus responsabilidades. Ya no es la falta de liderazgo, ni la escasa y pobre comunicación interna ni la falta de objetivos claros, retadores y alcanzables los causantes de la desmotivación generalizada y el bajo rendimiento. La culpa la tiene Internet, las redes sociales, el teléfono y los diarios deportivos.

Tal vez sea el momento de repetir algo evidente pero no por ello menos ignorado: las cosas no son buenas ni malas, lo que es bueno o malo es el uso que haces de ellas.

Un cuchillo te permite cortar la comida que te alimenta, pero también matar a otra persona. Del mismo modo, la televisión, las redes sociales o Internet en general te permiten acceder a información útil e interesante, relacionarte con otras personas o simplemente pasar un rato entretenido pero también procrastinar, desatender tus compromisos o adquirir hábitos insaludables.

Lo que es importante es no perder de vista quién es el único responsable aquí. Si hablamos a nivel individual, tú eres quien decide el uso que quiere hacer de estos medios o de cualquier otra cosa. Nadie más.

Y si hablamos de la empresa, dejémonos de niñerías y empecemos a asumir nuestra responsabilidad. El problema no es Internet. Si no existiera, los empleados desmotivados perderían el tiempo de cualquier otra forma. Del mismo modo que Internet posibilita ser más productivo, también posibilita lo contrario. Que tu empresa sea un entorno de alto rendimiento o de «alto escaqueo» no es fruto del azar sino de decisiones humanas.

Prohibir el acceso a las redes sociales es intentar tapar otros errores con un nuevo error. La culpa no es de las redes sociales sino tuya. ¿Estás seguro de que en tu empresa se han hecho los deberes? Si tienes un problema generalizado de rendimiento, seguro que la respuesta es no.

Ha llegado el momento de asumir nuestra parte de responsabilidad. No podemos seguir echando la culpa a otros y, aún menos, culpar a las cosas por el uso incorrecto que hacemos de ellas.

No te engañes y, sobre todo, no intentes engañar a otros. Las cosas no son buenas ni malas; son lo que tú, como persona o como organización, haces o incitas a hacer con ellas. Las cosas son como tú.

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Comentarios

Agustí Brañas avatar
Agustí Brañas


Estimado José Miguel,

Acertada, como siempre, tu reflexión. Esta mañana tuiteaba: "Pasado-Presente-Futuro ... El pasado, en un presente, fue futuro. Nuestra #actitud es la que posibilita y facilita el avance."

Sin duda, NOSOTR@S somos responsables de nuestra acción. Por activa o por pasiva. Por hacer o por no hacer. ¿Nos daremos / Se darán cuenta algún día? Quizás, ese día, sea demasiado tarde ... :wink:

Un abrazo,
Agustí Brañas

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Creo que en mayor o menor medida todos sabemos que somos responsables de nuestros actos. Otra cosa distinta es que en ocasiones resulte más cómodo evadir esa responsabilidad :)

@ramonbalterra avatar
@ramonbalterra


Inspirador, como siempre. Nuestra libertad reside en poder elegir lo que hacemos con lo que está a nuestro alcance. Prohibir no es lo higiénico.

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Prohibir no es higiénico y además suele ser injusto porque perjudica a la mayoría que hace un uso razonable de las cosas sin asegurar que la minoría restante deje de hacerlo...

luis.tic616 avatar
luis.tic616


De "esas" frases mi preferida es la de "la culpa es de la sociedad".
Buen artículo José Miguel. Buena falta nos hace a todos siempre, lo que, según mi interpretación es, un alegato a favor de la responsabilidad individual.

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Así es, Luis. Entiendo que nos sintamos tentados para evadir nuestras responsabilidades pero en el momento que eso tiene un impacto negativo sobre otras personas se convierte en mi opinión en algo inadmisible. Prohibir es la vía cómoda y rápida de solucionar situaciones que no somos capaces de gestionar de otra forma.

marcela avatar
marcela


gestiono los contenidos de un blog medico y por ende se tratan cosas referidas a la medicina, obvio; pero no lo es tanto para algunas personas que me han dicho que "cuide" un poco lo que publico- comparto los contenidos con face y ahora con tw- por que hay gente impresionable (haciendo referencia a videos de intervenciones quirurgicas); justamente esta nota me recordo esa ocasion ya que le respondi que era libre de ver o no lo que quisiera ,nadie obliga a hacer click en donde no quiere.

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Exacto. Nadie tiene obligación de hacer click en los videos de tu blog si van a impresionarle. Tu obligación es avisar de que los contenidos del sitio pueden impactar pero a partir de ahí la responsabilidad de verlos o no, y sus consecuencias, es de cada uno a título individual.

Miguel Angel Hernández Ruiz avatar
Miguel Angel Hernández Ruiz


Parcialmente de acuerdo.

Hay cosas que no se pueden controlar y en una organización con 15000 usuarios puedes hacer llegar políticas de seguridad, emprender acciones formativas y de concienciación continuadas y dirigidas, que haya liderazgo, compromiso, un SGSI y que alguien publique en facebook la lista de nóminas, los contratos de personas discapacitadas y la cuenta de gastos / ingresos de la organización, y esto simplemente porque le has comunicado un despido de forma procedente con la antelación que exige la ley o por un simple descuido. No podemos asumir que si desde arriba se hacen las cosas bien y se transmiten las directrices adecuadas a los integrantes de la organización, la empresa se va a ver envuelta en un halo de bondad infina en el que todo el mundo va a hacer caso de lo que desde la dirección se dicta. Las medidas de restricción como el corte de acceso a redes sociales vienen a prevenir posibles errores no intencionados o actuaciones intencionadas que produzcan un impacto que una vez se produce es insalvable. El ser diligente forma parte de las propias actitudes que la Dirección debe mostrar para con su organización. Así se refleja, por ejemplo en las diversas sentencias en las que la AGPD ha rebajado la cuantía de la multa por una correcta gestión de la seguridad, reduciendo la responsabilidad que al respecto la alta dirección ha tenido en determinados incidentes. La responsabilidad es algo que se ha de determinar en cada caso y efectivamente hay empresas que se escaquean y empresas que no repudian su responsabilidad pero que han gestionado las cosas correctamente.

Un saludo.

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Miguel Angel, hacer las cosas bien no garantiza, como bien dices, que no venga alguien y saque los pies del tiesto. Hacer las cosas mal es casi garantía de que antes o después alguien lo hará. Creo que a día de hoy hay que ir abandonando el paradigma del control. El control es algo ilusorio y cada vez más. De hecho, el único control que realmente vale de algo es el auto-control.
Si empezamos porque nadie publica en Facebook la lista de nóminas o el balance de la empresa "por descuido", si alguien quiere hacerlo hay muchas formas por muy limitado que esté al acceso a las redes sociales. No necesitas más que una cuenta de correo para enviarte lo que quieras a tu casa y desde allí distribuirlo por las redes sociales. O puedes copiar toda la información confidencial en un pen-drive y subirla a un foro con un usuario anónimo. O puedes usar un smartphone y pasarte las ocho horas laborales en las redes sociales con él.
En mi opinión, prohibir y restringir no sólo no son indicios de diligencia sino de incapacidad para asimilar el cambio y de incompetencia para generar entornos donde las personas puedan comportarse mayoritariamente de forma responsable.
Un saludo

Juan Carlos Jiménez avatar
Juan Carlos Jiménez


Muchas gracias por el post. Me gusta la manera sencilla de abordar un tema complejo... Me hizo recordar un principio de la auto-motivación: No es la realidad lo que afecta a las personas sino la percepción de la realidad.

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Y lo único que se puede hacer externamente es intentar actuar sobre los factores que condicionan esa percepción de la readlidad :)

Terenci avatar
Terenci


Genial! Me encanta este post ^^

Desde que leí sobre asumción de responsabilidades hace un año me estoy dando cuenta de cuan arraigada está en nuestra cultura y sociedad la idea que las cosas controlan nuestra voluntad, cuando en realidad es una excusa para no tener que esforzarnos en tener más disciplina y autocontrol!

Saludos.

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Muchas gracias, Terenci. Es algo realmente preocupante porque si crees que algo que realmente depende de ti está fuera de tu alcance es lógico que ni siquiera intentes cambiarlo.
Saludos

Miguel de Luis avatar
Miguel de Luis


Francamente a mí me gustaría poder usar twitter para poder comunicarme con los ciudadanos, o facebook. Lo divertido de todo es que nos ahorraría mucho dinero y trabajos simplemente recordar para qué sirve un Anexo I. Me gusta avisar del estado de los procedimientos a los usuarios, por aquello de quien espera desespera, y twitter o incluso fb sería genial para eso, pero tengo más batallas que librar y un rango muy bajo.

Además ya me imagino la opinión de muchos: funcionarios, facebook...

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Todo llegará. Es cuestión de tiempo y de relevo generacional. Cuando las cosas tienen un sentido aplastante, acaban imponiéndose por mucha resistencia al cambio que haya... :)

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