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El Consejo de los Viernes: No Descuides los Detalles

| tiempo de lectura 1:15'

Es importante no confundir «ir al grano» con ignorar los pequeños detalles, sobre todo porque los pequeños detalles tienen la mala costumbre de convertirse en graves problemas cuando son pasados por alto.

Sin embargo, a veces parece que preocuparse por los pequeños detalles es una actitud absurda. Esto ocurre porque se confunde con los aspectos más negativos del perfeccionismo, aunque en realidad no tienen nada que ver.

Se trata simplemente de tener en cuenta los pequeños detalles cuya omisión puede dar lugar a problemas serios que hubieran sido fácilmente evitables. ¿Cuántas veces un pequeño detalle ha arruinado algo importante?

A continuación tienes un checklist, para ser utilizado por ejemplo al principio de cada semana, con el que puedes  comprobar en un momento si tienes todos los detalles importantes bajo control:

  • ¿Qué reuniones tengo concertadas para esta semana? ¿Están todas confirmadas? ¿Tengo todas las direcciones y números de teléfono que necesito para asistir a ellas o avisar si llego tarde? ¿Voy a poder llegar a tiempo a todas ellas? Si eres tú quien convoca la reunión: ¿He reservado ya la sala? ¿He enviado ya la agenda?
  • ¿Tengo todo el material y las herramientas que voy a necesitar a lo largo de la semana?
  • ¿Están terminados de organizar mis viajes de esta semana: billetes, reservas…?
  • ¿Va a tener lugar algún evento de especial importancia esta semana que requiera una preparación específica? ¿Está todo listo?
  • Si usas algún método de productividad personal como GTD: ¿Tengo todas mis listas actualizadas?

Si descubres algo que debería estar hecho y aún no lo está, hazlo o asegúrate de que se haga.

No debería llevarte mucho tiempo y, una vez tengas controlados los detalles, podrás dedicarte tranquilamente y por completo a las cosas «importantes». 🙂

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Comentarios

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Muchas gracias, Montse. Buen símil. Nadie quiere un gato por ahí suelto enredando :wink:

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Alberto Barbero


Este es uno de los motivos principales por el que yo decidí dejar mi última empresa y empezar a trabajar de otra manera... mi jefe mi obligaba a no preocuparme de los pequeños detalles que pueden llevar a que un cliente, por ejemplo, perciba un trabajo como mínimamente customizado.

Sin embargo, he de reconocer también que el límite con el perfeccionismo poco eficiente es muy fino. Y en este punto me parece clave tener checklists para sacar los detalles de tu cabeza y evitar que se conviertan en obsesivos y circulares...

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La línea entre perfeccionismo y trabajo bien acabado es muy fina, como bien apuntas. Pero es precisamente ese espíritu artesano, esa pasión por las cosas bien hechas, lo que hace posible la satisfacción y el orgullo por el trabajo que haces. Se trata de encontrar el punto de equilibrio que haga que cantidad no sea necesariamente sustituto de calidad.

Josep Julián avatar
Josep Julián


La verdad es que soy especialmente cuidadoso con estos detalles y que procuro que no se me pasen por alto. Otra cosa es a la inversa porque muchas veces mis interlocutores no son tan cuidadosos y se creen los dueños de mi tiempo o de mi agenda.
Muy interesante artículo y ojalá que el consejo calara, de verdad.
Un abrazo.
.-= Lo último en el blog de Josep Julián ..La importancia de llamarse Ernesto =-.

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Ojalá cale, desde luego. La falta de preocupación por los detalles y la tendencia al "ya vale" tienen mucho que ver sin duda con la baja productividad que nos caracteriza. Al final trabajamos el doble por no saber rematar bien las cosas a la primera.
Un abrazo

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jose luis del campo


Buenas amigo.

Yo el problema que tengo es que 'no se porque' pero siempre que paso un detalle por alto, resulta que al final es el que mas problemas me da en el futuro. Debe de ser una ley de esas de Murphy. Basta con que , por pequeño que sea, salte algo, para que se convierta en un tsunami de problemas.

Un abrazo :-P

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A lo mejor te vendría bien usar una de esas listas de seguimiento... :wink:

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Diana Ohana


Yo añadiría, el no dejar todo para última hora.

Si bien es un pequeño detalle, es el que nos puede ahorrar muchos inconvenientes que se generan por que ya no tengo tiempo para hacer eso que debía, o porque actúo por presión, y ya no es lo mismo, que cuando lo hago tranquila y calmadamente.

Además que esto genera un efecto en el que no puedo concentrarme y dedicar mi tiempo o mi mente a otras cosas, no hago lo que debo, y no me concentro en lo que necesito, pro que séque he dejado cosas que tengo pendientes y necesitan mi atención.

Cuando puedo dedicar todo mi tiempo, a lo que lo requiere, y estar seguro que tengo tyodo listo, puedo concentrarme y dedicarme racionalmente, intelectualmente y emocionalmente a otra cosa de mi agenda.

Lo cual me genera una mayor productividad, y un mayor aprovechamiento del tiempo, y como beneficios adicionales, mucho menos estrés y ansiedad y un mayor control de mí mismo, de mi tiempo, de mi agenda y de las cosas que requieren cierta “claridad mental” para hacerlas.

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Ambas cosas se complementan. Cuidar los detalles es en realidad planificar bien y planificar bien es un requisito indispensable para ser productivo... :wink:

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