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El Consejo de los Viernes: Evita las Distracciones

| tiempo de lectura 1:34'

El entorno de trabajo es un lugar lleno de distracciones de todo tipo y en esas condiciones es difícil alcanzar el nivel de concentración necesario para ser verdaderamente productivo.

Una forma de solucionar este problema es llevando a cabo una «auditoría de distracciones» que te permita identificarlas y, en la medida de lo posible, evitarlas.

La «auditoría de distracciones» es simplemente una lista parecida a cualquier otra lista que ya estés usando, en la que hay una relación de interrupciones tipo que se producen en tu entorno de trabajo así como la forma de tratar cada una de ellas.

Un buen modo de elaborarla partiendo desde cero es dedicar un rato durante las pausas que hagas, o al final de cada jornada, a pensar qué cosas apartaron tu atención sobre lo que estabas haciendo. En función de lo frecuentes que sean te interesará ir anotándolas según se produzcan, sobre todo los primeros días que estés trabajando en confeccionar tu «auditoría de distracciones».

Lo siguiente es ver en qué medida puedes evitarlas. ¿Se trata de emails urgentes que te fuerzan a interrumpir lo que haces para encargarte de ellos? ¿Compañeros que se presentan en tu lugar de trabajo a darte conversación? ¿Charlas que se eternizan en la máquina del café?

Habrá cosas que no puedas evitar, otras que puedas evitar sólo en parte y otras que, definitivamente, podrías evitarte si te lo propusieras. En todos los casos, anota en tu «auditoría de distracciones» cual es el resultado de tu reflexión y especifica qué harás la próxima vez que te surja esa interrupción.

Cuando hayas terminado la «auditoría de distracciones», y hasta que hayas convertido tus decisiones en hábitos, repásala todos los días antes de comenzar la jornada. Cuando acabes, comprueba si efectivamente has respondido a las distracciones como pretendías y anota en cuantos casos ha sido así y en cuantos no.

Con el tiempo verás cómo vas integrando esas nuevas formas de actuar ante las interrupciones en tu comportamiento inconsciente y cada vez más consigues responder ante ellas de la forma adecuada.

Dejarte distraer es con frecuencia resultado de tu propia elección. Por eso puedes decidir que no ocurra la próxima vez.

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Comentarios

Economía Sencilla avatar
Economía Sencilla


Me ha gustado mucho el concepto de la auditoría de las distracciones, y la manera de afrontarlas, y de ir afrontando nuestra actitud y nuestra respuesta ante las mismas.

Un abrazo, y buen fin de semana
Pablo Rodríguez

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Muchas gracias, Pablo. A mí también me llamó la atención la primera vez que lo leí. Me parece una herramienta útil para conocer mejor la realidad en la que nos movemos a diario y así abordarla mejor.
Un abrazo y buen fin de semana.

Ramon Alvaro avatar
Ramon Alvaro


Lo terrorifico es trabajar en casa.
Yo estoy pensando en "irme de casa".
Porque no encuentro la manera de autoconvencerme de que si la niña (2 años) llora porque sabe que Papá está en el despacho y quiere "tabajá" con Papá, NO DEBO HACERLE CASO.
Bueno, podría echar a la niña de casa, pero casi que no...

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Lo terrorífico es hacer de canguro y a la vez trabajar, sea en casa o en cualquier otro sitio. Yo llevo cinco años trabajando un buen porcentaje del tiempo desde casa cuando no viajo y no lo cambiaría por nada. Pero estoy de acuerdo en que tener a un "loco bajito" rondando mientras intentas trabajar acaba con los nervios de cualquiera :-)

Jero Sánchez avatar
Jero Sánchez


Un concepto muy interesante que se puede aplicar a otras muchas áreas. Afortunadamente yo no tengo demasiados problemas con las distracciones, pero a veces sí necesito auditar mi tiempo, en el sentido de averiguar por qué no he avanzado en algunos proyectos importantes.

Esta costumbre me lleva a descubrir, por ejemplo, que hago mucho trabajo rutinario que no aporta valor a mis objetivos, pero que tengo que hacer como parte de mis responsabilidades laborales. El problema es complicada; salvo cambiar de empleo --o siendo más drástico, de actividad--, no veo muy claro cómo solucionarlo. ¿Alguna idea?
.-= Lo último en el blog de Jero Sánchez ..Una hora de compromiso al día =-.

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Lo primero sería automatizar, pero seguro que por ahí ya has pasado. Lo siguiente sería negociar con quien sea para que ese porcentaje rutinario fuera menor. En última instancia no estaría de más plantearte un cambio de actividad. Pero ten cuidado que como empieces a considerarlo en serio estás perdido... ;-)

Josep Julián avatar
Josep Julián


Hola José Miguel:
Está bien eso de apuntar lo que te distrae, porque como mucho uno llega a ser escrupuloso con el plan del día y no siempre.
Pienso experimentar con ello y también con las distracciones de algunos colaboradores cercanos. Sobre todo cuando trabajamos con dead line y el tiempo se acaba.
Me ha gustado.
Un abrazo.

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Muchas gracias, Josep. Cuando menos es un ejercicio que puede arrojar información interesante y permitirte un par de "quick-wins". La urgencia muchas veces acarrea como efecto colateral que no pensemos en cosas importantes como esta, así que cualquier ayuda...
Un abrazo.

Daniel Aguayo avatar
Daniel Aguayo


Muy interesante. Este año precisamente, desde enero, he adoptado el hábito de revisar a diario cómo ha ido mi día. Poco a poco dedico más tiempo a analizar, y una de las cosas que he añadido es detectar los problemas de productividad, y posibles soluciones. Una vez al mes, además, vuelvo a hacer una revisión para detectar patrones y buscar soluciones. Funciona :-)
.-= Lo último en el blog de Daniel Aguayo ..Escoger por comparación =-.

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Me alegra ver comentarios de otras personas que han probado el sistema y les ha funcionado, sobre todo si son expertos en productividad :-)

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